El ingenio de los camellos para seguir trapicheando durante el confinamiento

Con el decreto de estado de alarma y el confinamiento de los ciudadanos, los que se dedican al oscuro e ilegal mundo de las sustancias estupefacientes, se encontraron con el problema de como seguir repartiendo su mercancía si la gente no puede salir y en la calle está el peligro de los controles policiales para ver si de verdad se está en la calle por alguna de las excepciones permitidas por el Gobierno de España.

Y en los tiempos difíciles es donde sale el ingenio, o más bien picaresca, de los «delincuentes» para seguir con sus negocios ilegales.

Los siguientes hechos han ocurrido en Valencia, donde la policía pilló a un camello realizando su «trabajo» de una forma particular.

El joven se hacía pasar por un repartidor de comida a domicilio, así lograba pasar inadvertido para los demás, pues sólo era un repartidor más que estaba trabajando durante la cuarentena.

Los Agentes de Policía vieron a un joven en bicicleta que parecía ser un repartidor de comida, pero al ver una actitud poco normal al percatarse de la presencia de la policía, decidieron darle el alto. La sorpresa de los agentes fue mayúscula cuando abrieron la mochila y descubrieron que dentro llevaba unos «ladrillos» envueltos en papel de aluminio que desprendía un olor particular que no daba duda a lo que contenían.

En total contenían 900 gramos de hierba y 575 euros en efectivo, por lo que fue detenido y llevado a comisaría.

En el comunicado de la policía subrayaron que llevaba unas maletas idénticas a las que usan las empresas de reparto y ahí «esconden» su producto y pasean libremente por las calles llevando estas sustancias a domicilio.

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