Desmontan la dieta alcalina que supuestamente evita o cura el cáncer

Nutricionistas y expertos en cáncer han rechazado la idea de que la dieta alcalina reduzca el riesgo de padecer cáncer o incluso que pueda curarla porque está basada en estudios de laboratorio aislados que sugieren que las células cancerígenas crecen en un ambiente celular ácido (pH bajo) y no pueden sobrevivir en un ambiente más alcalino (pH alto)

Una teoría que sobre el papel parece factible, pero sin embargo no se tiene en cuenta un detalle, y es que el cuerpo mantiene en equilibrio su pH independientemente del pH de los alimentos que se ingieran.

Siempre sale a la luz la dieta milagro bajo la creencia de que ciertas enfermedades sobre todo graves pueden ser reversibles con el simple hecho de llevar una alimentación concreta, sin embargo estas dietas llamadas “dietas anticáncer”  en la que la ingesta de determinados alimentos que tienen efectos milagrosos sobre el cáncer pueden incluso a llegar a curarlo sin tener que pasar por los tratamientos convencionales y más duros para los pacientes que lo padecen, como la cirugía, quimioterapia y radioterapia.

La milagrosa dieta del pH, así han bautizado a esta dieta alcalina que sugiere comer algunos alimentos como la miel, huevos o pollo entre otros muchos que provocan que la sangre sea más ácida (aunque no tanto como en “Alien: el octavo pasajero”) favorecen la aparición del cáncer, por lo que recomiendan comer alimentos alcalinos.

Sin embargo desde la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) aseguran que esta dieta ni cura el cáncer ni tampoco influye en su pronóstico o evolución”, aunque si aseguran que seguir una dieta saludable ayuda a prevenir enfermedades pero para nada una dieta específica puede sustituir los tratamientos convencionales contra el cáncer.

¿En qué consiste esta dieta milagro anticáncer?

Como hemos mencionado antes, parte de la base de que las células cancerígenas crece en un ambiente celular ácido y que debido a la ingesta de alimentos con un pH ácido, favorecen su crecimiento en nuestro organismo, por lo que recomiendan reducir la ingesta de estos alimentos como la carne, el azúcar refinado, productos lácteos, cafeína, alcohol y todos los alimentos procesados, y aumentar la ingesta de alimentos alcalinos como las verduras, frutas, legumbres y cereales integrales,  en una proporción de 80% alimentos alcalinos y un 20% alimentos ácidos.

Si bien es cierto que desde el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer indica que una dieta rica en verduras, legumbres y cereales integrales  es una dieta saludable que contribuye disminuir el riesgo de cáncer, pero una cosa es un hábito saludable y otra es convertirla en una cura.

 

 

 

Comparte: