El último capítulo de «La que se avecina» podría desvelar su nuevo edificio

La segunda parte de «La que se avecina» ya está disponible en Amazon Prime Video

La seria que ha estado inmersa en numerosos rumores tras el estreno de la primera parte de 12ª  temporada, la cual se especulaba que sería la que pondría fin a las locas aventuras de los vecinos de Montepinar, aunque finalmente no será así como ya confirmo el creador de la serie.

En esta segunda parte se han desvelado varios secretos bien guardados, entre ellos hemos podido ver la cara del «moroso» aquel que llego a secuestrar a Enrique Pastor (José Luis Gil).

Atención hay spoiler.

Si no has visto la segunda parte, te aconsejamos que no sigas leyendo.

En esta segunda parte los vecinos deben enfrentarse a la expropiación de sus pisos, algo que muchos no están dispuestos a aceptar, entre ellos el incansable Antonio Recio (Jordi Sánchez)  que tratara por todos los medios pararlo y para ello volverá a enfundarse su traje de «payaso justiciero».

Es al final de capítulo donde se dejan pistas del lugar donde se trasladaran los vecinos más alocados de la televisión y seguramente te suene.

Al final del capítulo cuando los vecinos abandonan con las maletas sus hogares y son detenidos y metidos en el calabozo, deciden que quieren seguir viviendo juntos y que deberían buscar un lugar donde haya pisos para todos.

Es entonces cuando coque suelta la primera pista:

Yo he visto un edificio que se vende en el centro. Lo iban a hacer oficinas, pero con la crisis lo pararon

¿Todavía no sabes donde puede ser?

Pues unos minutos después cuando todos se ponen a discutir la cámara enfoca a Enrique Pastor y este suelta la pista definitiva:

¡Qué follón!

No me digas que no te suena esa frase, pues si no la recuerdas te lo recordamos, es la frase que solía decir Juan Cuesta cuando había problemas en el bloque de vecino de desengaño 21 de la serie «Aquí no hay quien viva»

Hay que recordar que la serie que se emitía en antena 3, finalizo  curiosamente con otra «expropiación» de los vecinos, esta vez debido a que las termitas estaban destruyendo su edificio de vigas de madera, situación que aprovecho el padre de Lucía (la pija) para adquirir el edificio para construir oficinas en el centro.

¿Terminarán los vecinos viviendo en la Calle desengaño?

 

 

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